El resultado de toda acción es inmensurable y no se puede contar con ello

Muchos siguen aferrándose con fuerza a lo que era y a lo que debería haber sido y a lo que pudo haber sido. Enfrentémoslo, queridos, las líneas costeras han cambiado y ya no pueden tomar el sol en las orillas de lo que fue. La vida tal como la conocemos ha cambiado para siempre. Ustedes son los magos y servidores de la luz. Ustedes contienen la magia del futuro y su posibilidad siempre cambiante. El resultado de toda acción es inmensurable y no se puede contar con ello. En estos tiempos de cambio muchos han perdido de vista la costa y se revuelcan ahogándose en un pozo ciego que es creación de otro.

Cuando los vientos del cambio soplen, pueden montarlos elevándose a nuevas alturas o cansarse y agotarse de luchar contra la fuerza. Ahora la Tierra llega a un lugar de lucha o entrega. Luchar aprieta el control, soltar relaja lo que nos ata. Hemos estado volando con fuertes vientos en contra durante tanto tiempo que hemos olvidado que podemos cambiar de dirección al volar y dejar que el viento de popa nos sostenga. Aquello que estuvo en contra de nosotros, ahora nos apoya.

No apoyen aquello que no se conoce a sí mismo. Apoyen aquello que alberga todo conocimiento sin límites de tiempo. La presencia de la magia está viva y reside en la luz. Es ver a Dios con asombro infantil en todas las cosas y en todos los resultados. Es creer en aquello que no se ve pero se puede sentir en el corazón. Recuperen lo que alguna vez dieron por sentado. El universo deja instrucciones secretas a cada momento de su día. Vuélvanse inquisitivos por naturaleza; traten de ver lo que está a plena vista. Comuníquense con una expresión más profunda de la naturaleza. Ella los llama ciegamente para compartir su experiencia mientras cambia de traje y de escenas.

Se debe establecer un ritmo natural mientras recorren el sendero sagrado de la vida, no como un extraño sino como un socio. Vean las cualidades mágicas de la vida y aléjense de aquello que los abruma. La naturaleza es una gran sanadora, observen la vida desde un ángulo diferente, y elijan según eso. Cuando ven por debajo de la superficie, ven con los ojos de Dios. Vean con una gran esperanza y un profundo saber. Conviértanse en videntes de lo que es invisible al ojo humano, pero no al corazón humano.

 

Tú eres el Capitán de tu Destino

Tú y sólo tú puedes hacer el cambio. La humanidad no es más que un apósito que se mantiene en su sitio por su propio sistema de creencias. No puedes engañar al quantum ni a ti mismo. Sé honesto y conoce a dónde quieres ir. Mientras te sigas aferrando a la lucha como a una balsa salvavidas, sólo te llevará a los mares de la desesperación. Tú eres el capitán de tu destino, el dueño de tu alma. Mientras pienses que todo te está afectando , así será. Cambia tu manera de pensar, cambia tu vida.

Tú eres Dios cuando eres pobre de espíritu y substancia, eres Dios cuando estás lleno de las riquezas del día, eres Dios cuando te quedas solo para dormir por la noche y despertar por la mañana. Tu fe debe estar sellada y sólida como una roca. Tan implacable como los mares cambiantes. Despliega tu humanidad y descansa en las alas de la certeza, porque no puedes ser nada más que lo que eres. No desfallezcas al calor de la situación sino más bien comienza el viaje caminando por el precipicio del futuro, sin ver más que con la lente del corazón.

Te tambaleas con cada pequeña ondulación de la personalidad, pasas tanto tiempo luchando contra los dragones que te encuentras exhausto porque luchas dentro de tu propio hogar batallando contra las sombras creadas por tu propia luz. Despójate de lo que te asusta, mira hondamente en las grietas de tu alma para ver por qué suena tan fuerte en tu corazón esta música de miedo. Buscas quien te rescate, alguien que llegue montado en su corcel de determinación y te arrebate de la vida misma que tú has creado. Incluso en esta fantasía temes que te dejen caer, que te suelten o te abandonen. Querido hijo, debes saber que yo soy tú y tú eres yo, y no podemos ser abandonados jamás porque somos uno en el corazón y la cadera, en cualquier forma que adoptemos.

Lo que buscas no es seguridad monetaria ni amor ni sabiduría, sino saber que la luz es firme y sin restricciones. Busca Mi Reflejo en la plenitud de tus lágrimas. En esta experiencia de vida has elegido aprender de la misma Tierra sobre la que caminas. Crees que algo falta, que está roto, perdido dentro de ti. Las llaves del reino de los cielos se encuentran en el interior, busca tu propio consejo y lo que buscas será revelado. Los cielos te sonríen con gran pesadez en sus corazones. ¡No busques ser amado, busca ser amor! Tu maestro y hermano, Sananda

 

Sananda canalizado por Gillian MacBeth-Louthan