La energía sexual es una de las más potentes en el universo. En los humanos esta energía responde a la capacidad creadora y manifestadora.

Se han levantado inmensas barreras mentales para desvirtuar la sexualidad, esclavizarla, limitarla, empobrecerla.

El ser humano es un ser sexual y altamente sensual. Espiritualidad y sexualidad son manifestaciones de una misma energía vital que invade todo el ser humano.

El concepto pecaminoso nace en la mente del hombre porque no entiende lo sagrado que es su capacidad creativa. Así, proyecta sobre la sexualidad todos sus fantasmas.

El sexo es hermoso y cada vez que experimentas sexo tu alma está presente.

Entre las formas de experimentar con el sexo hay algunas persona que no han entendido qué significa amarse a si mismo, o no han aprendido qué significa dañarse a si mismo dañando a otros. Estos seres humanos están aprendiendo y han elegido un camino doloroso.

Pensar que solo el sexo por amor es espiritual es otra "falsedad cómoda" para hacerte sentir mal. O pensar que el sexo necesita una institución como el matrimonio para que sea un acto divino es un pensamiento heredado e impuesto en el siglo XI. ¿Cuándo empezó a preocuparle el sexo al cristianismo?

La masturbación o las relaciones homosexuales son solo tabús cuando las reglas morales se anteponen a las leyes naturales y al amor. 

Intenta mejor honrar de nuevo el cuerpo de la persona, alcanzar el equilibrio del masculino y femenino interior, aunque haya todavía algunas fuerzas que muy agresivamente estén tratando de mantenerlas separadas.